lunes, 21 de octubre de 2013

Sosa, Franco y Prince hablan de sus carreras

Julio César Franco y Sammy Sosa constituyen ejemplos de superación de atletas que brillaron en disciplinas que siendo niños no eran sus preferidas.

A pesar de venir de una región y de una nación donde béisbol es una especie de religión, Sosa y Franco primero practicaron disciplinas que también tienen gran arraigo en el país.
Franco fue un apasionado del baloncesto desde su niñez hasta la adolescencia, y Sammy tuvo inclinación por la ruda disciplina del boxeo.
Pero el destino les deparó algo diferente como el béisbol, disciplina que les dio fama, fortuna y terminó llevándolos al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano.
Ellos engrosaron desde ayer una larga lista de beisbolistas que en cantidad dominan el Pabellón de la Fama del Deporte.
“Cuando comencé la práctica del béisbol no lo hice pensando que un día podría ser inmortal y debo aclarar que mi pasión como deporte era el baloncesto, pero Dios me puso en el camino del béisbol y por medio a esta disciplina he conseguido todo lo que soy,” declaró Franco, nativo de Hato Mayor.
Franco es uno de pocos peloteros de la historia que resumen más de 4 mil imparables entre todas las ligas donde jugaron. En Grandes Ligas conectó 2,586 hits, ganó un título de bateo (.341 en 1991) y fue “Jugador Más Valioso” en el partido de Estrellas de 1990. Uno de los peloteros más longevos del béisbol, Franco totalizó 4,229 imparables en una larga carrera de 26 años en el béisbol.
Sosa cerró con broche de oro el proceso de inmortalización, un logro alcanzado por su extraordinaria carrera en los diamantes de Grandes Ligas.
El sexto mejor productor de jonrones de todos los tiempos con 609, dijo que “la inmortalidad hace realidad el sueño de cada atleta.” Sosa también es el único con tres campañas de 60 cuadrangulares.
“Es un día especial, Han hecho mi sueño realidad, un sueño y una realidad de la que mi madre Mireya ha sido el principal soporte, ella fue la persona que me obligó a dejar la práctica del boxeo,” afirmó Sammy Sosa.
Mientras que Manolito Prince, el más genuino armador dominicano y un sobresaliente jugador que dominó el basket en las décadas del 60 y el 70, dijo que “todo en la vida tiene su momento y parece que este era el que Dios tenía destinado para mí.”
“Si no fui electo antes, era porque no era mi tiempo. Ser inmortal ahora me hace sentir un privilegiado del deporte y de la vida,” aseguró el armador del primer equipo nacional que ganó una medalla de oro en un Centrobasket (Panamá 77) y que consiguió la clasificación a un Campeonato Mundial (el de Manila 78, en Filipinas).

FUENTE.ELNACIONAL.http://elnacional.com.do/sosa-franco-y-prince-hablan-de-sus-carreras/

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